RECUERDOS DE UN PASADO
LLENO DE HISTORIAS
Viajamos al pasado… Conoce la auténtica historia de Calzados Segarra, la historia de todo un pueblo. Desde sus inicios hasta la actualidad, te contamos toda la evolución de un negocio que empezó en una pequeña localidad de Castellón y que hoy en día vende en 6 países de Europa.
Fundación y origen (1882)
La empresa fue fundada en 1882 por Silvestre Segarra Arago, comenzando como un pequeño taller artesanal dedicado principalmente a la fabricación de alpargatas. En esta etapa inicial, la producción era limitada y muy ligada al entorno local, con procesos manuales y tradicionales.
Industrialización y crecimiento
Con el paso de los años, el negocio experimentó una transformación importante hacia la industrialización. En 1919 se construyó una primera gran fábrica que permitió aumentar la producción y mejorar la organización del trabajo. Más adelante, en 1932, la empresa se trasladó a unas instalaciones más amplias, consolidando su crecimiento y adaptándose a nuevas demandas del mercado.
Especialización en calzado militar
Uno de los hitos más relevantes fue su especialización en la fabricación de calzado militar, lo que convirtió a Segarra en una referencia dentro de este sector. Esta especialización permitió a la empresa posicionarse estratégicamente y asegurar una producción constante, además de desarrollar productos más técnicos y resistentes.
Impacto social y comunidad
Segarra no solo fue una empresa industrial, sino también un motor clave en la vida social y económica de la zona. Llegó a emplear a más de 4.000 trabajadores en la década de 1950, lo que la convirtió en uno de los principales empleadores de la región. Además, la empresa creó una especie de colonia industrial, proporcionando viviendas para los trabajadores y sus familias, generando una comunidad muy vinculada a la fábrica.
Vida en la fábrica
La vida diaria estaba marcada por elementos característicos como la sirena que indicaba los horarios laborales. La entrada y salida masiva de trabajadores era una imagen habitual que reflejaba la magnitud de la empresa.
Continuidad familiar
Tras el fallecimiento del fundador en 1941, la empresa continuó en manos de su familia, manteniendo el legado y consolidando su posición en el sector del calzado.
Legado y significado
Más allá de la actividad empresarial, Segarra representa una parte importante de la memoria histórica e identidad industrial de la zona. Su evolución refleja el paso de la artesanía a la gran industria, así como el papel de las empresas en la transformación social de su entorno.

Viajamos al pasado… Conoce la auténtica historia de Calzados Segarra, la historia de todo un pueblo. Desde sus inicios hasta la actualidad, te contamos toda la evolución de un negocio que empezó en una pequeña localidad de Castellón y que hoy en día vende en 6 países de Europa.
Fundación y origen (1882)
La empresa fue fundada en 1882 por Silvestre Segarra Arago, comenzando como un pequeño taller artesanal dedicado principalmente a la fabricación de alpargatas. En esta etapa inicial, la producción era limitada y muy ligada al entorno local, con procesos manuales y tradicionales.
Industrialización y crecimiento
Con el paso de los años, el negocio experimentó una transformación importante hacia la industrialización. En 1919 se construyó una primera gran fábrica que permitió aumentar la producción y mejorar la organización del trabajo. Más adelante, en 1932, la empresa se trasladó a unas instalaciones más amplias, consolidando su crecimiento y adaptándose a nuevas demandas del mercado.
Especialización en calzado militar
Uno de los hitos más relevantes fue su especialización en la fabricación de calzado militar, lo que convirtió a Segarra en una referencia dentro de este sector. Esta especialización permitió a la empresa posicionarse estratégicamente y asegurar una producción constante, además de desarrollar productos más técnicos y resistentes.
Impacto social y comunidad
Segarra no solo fue una empresa industrial, sino también un motor clave en la vida social y económica de la zona. Llegó a emplear a más de 4.000 trabajadores en la década de 1950, lo que la convirtió en uno de los principales empleadores de la región. Además, la empresa creó una especie de colonia industrial, proporcionando viviendas para los trabajadores y sus familias, generando una comunidad muy vinculada a la fábrica.
Vida en la fábrica
La vida diaria estaba marcada por elementos característicos como la sirena que indicaba los horarios laborales. La entrada y salida masiva de trabajadores era una imagen habitual que reflejaba la magnitud de la empresa.
Continuidad familiar
Tras el fallecimiento del fundador en 1941, la empresa continuó en manos de su familia, manteniendo el legado y consolidando su posición en el sector del calzado.
Legado y significado
Más allá de la actividad empresarial, Segarra representa una parte importante de la memoria histórica e identidad industrial de la zona. Su evolución refleja el paso de la artesanía a la gran industria, así como el papel de las empresas en la transformación social de su entorno.


